Una refrescada a Morena, su nueva dirigencia.
Humberto Castillo Mercado

El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, respaldó los cambios en la dirigencia nacional de Morena y calificó esta nueva etapa como una “refrescada” necesaria para fortalecer al partido rumbo a los próximos procesos electorales.
Tras la designación de Ariadna Montiel como nueva dirigente nacional, el mandatario destacó su perfil y trayectoria dentro del movimiento, subrayando su experiencia en la operación de programas sociales y su cercanía con las bases.
Asimismo, se refirió a la secretaria general, Citlali Fernández, a quien reconoció como una de las fundadoras del partido, señalando que desde 2015 ha participado activamente y ha ganado espacios gracias a su liderazgo.
Ramírez Bedolla añadió que conoce a ambas desde hace varios años y que ha coincidido con ellas en distintas etapas de la actividad partidista, lo que —dijo— fortalece la confianza en la nueva dirigencia.
El mandatario explicó que estas decisiones se tomaron en el marco de un Consejo Nacional que describió como “ágil y emotivo”, donde también se acordó un corte en el proceso de afiliación, alcanzando un padrón de aproximadamente 12 millones 500 mil militantes.
Indicó que con estos acuerdos queda sentada la base organizativa del partido rumbo a 2027, al tiempo que sostuvo que Morena cuenta con un equipo sólido para enfrentar los retos políticos venideros.
Finalmente, afirmó que estos cambios no responden a una crisis interna, sino a un proceso de renovación que permitirá consolidar la unidad y el rumbo del movimiento a nivel nacional.






