Revenden boletos de 900 y 3 mil pesos

-“Nunca he podido pagar para ver al Buki”:
Madre de familia.

Humberto Castillo Mercado

A pesar de las largas filas y el intenso calor de este martes 5 de mayo, día de asueto, el ánimo de los asistentes no disminuyó en su intento por conseguir un boleto para el concierto de Marco Antonio Solís.
Desde tempranas horas, e incluso desde la tarde y noche del domingo 3 de mayo, cientos de personas se dieron cita en las inmediaciones del recinto ferial para participar en la dinámica de canje: un paquete de pañales a cambio de una entrada. En su mayoría mujeres, pero también hombres, niños y familias completas, permanecieron formados durante horas e incluso días.
En medio de las altas temperaturas, algunos asistentes optaron por revender los boletos, alcanzando precios de hasta 900 pesos en zona general y 3 mil pesos en área de sillas, con el objetivo de evitar las largas filas.


Aun con las dificultades, hubo quienes no se quedaron atrás. Algunas personas llegaron en silla de ruedas o apoyadas con muletas, sin que esto representara un impedimento para obtener su boleto. Para las personas con discapacidad, se habilitaron accesos y facilidades que les permitieron ingresar de manera más ágil al proceso de entrega.
Pese a ello, la mayoría expresó satisfacción por haber obtenido su acceso. “Vale la pena”, compartió una ama de casa de la colonia Solidaridad, en la capital michoacana, quien destacó que este tipo de iniciativas permiten a personas con recursos limitados disfrutar de espectáculos que, de otra manera, serían inaccesibles.
“De no ser así, nunca podría ver en vivo a El Buki”, comentó emocionada tras recibir su boleto, luego de pasar horas —y en algunos casos noches— a las afueras del recinto.